Avalar la elección, es avalar la corrupción y la impunidad
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- Categoría: EDITORIAL
- Publicado el Sábado, 28 Julio 2012 23:53
- Escrito por Raúl Márquez Picos
En el caso de que se avale el fraude electoral, el país sufrirá sus efectos que serán muchos y muy severos, pues juntamente se convalidaría la impunidad y la corrupción, los mayores males que existen en México.
La elección presidencial fue un cochinero en el que participaron todas las instituciones responsables del proceso electoral, principalmente el IFE, creado ex profeso para dar certeza, seguridad y confiabilidad al pueblo de que se privilegiaría la democracia y evitaría cualquier fraude. Sin embargo, en los hechos, su actuar ha sido exactamente en sentido contrario a sus preceptos fundamentales. Su parcialidad en favor del candidato de la derecha ha sido tan obvia que ha descartado todas las pruebas documentadas que el movimiento progresista presentó para impugnar la elección. El pueblo de México se encuentra indignado por el actuar del Instituto y se lamenta de que se preste al juego sucio de los que verdaderamente mandan en este país: los oligarcas empresarios, la mafia política y el duopolio televisivo.
La impunidad con que se les protegió en esta elección podría sentar precedentes para las próximas, pues los actores de esas futuras elecciones dirían: si ya se logró ganar con el aval del IFE, aunque se hayan utilizado prácticas ilegales para ganar entonces recurriremos a ese método para lograr lo mismo.
Así mismo, históricamente el PRI ha sido el rey de la corrupción, los gobiernos priístas han dictado cátedra de cómo sus gobernantes se enriquecen al amparo de esta. Ahora no sería diferente, aunque el mismo EPN trate de convencernos de lo contrario.
Por el caño de la corrupción se ha hecho dispendio de los dineros provenientes de las arcas hacendarias que aglutinan nuestros impuestos, como de aquellos fondos de dudosa procedencia que los cárteles de la droga aportan a los gobernantes para hacerse de la vista gorda en las plazas que ocupan para realizar sus actividades ilícitas y en ocasiones, hasta protección les brindan.
Lo que parecía muy fácil, un mero trámite para el PRI: imponer a EPN en la presidencia con el apoyo del IFE y todas las instituciones del Estado que participan en el proceso electoral, se ha venido dificultando seriamente en virtud de la digna participación del pueblo de México que se ha aglutinado en dos grandes movimientos reivindicatorios del futuro de México: El progresista que incluye a los tres partidos de la izquierda, PRD, PT y MC Y MORENA, dirigidos por AMLO Y el movimiento #Yo soy 132, compuesto por jóvenes universitarios por excelencia y otras organizaciones que se les han sumado: Campesinas, maestros de la CNTE, trabajadores del SME y decenas de otros gremios y asociaciones que luchan por su futuro y el de México, ligados íntimamente en su lucha contra la imposición que se quiere hacer de Enrique Peña Nieto, más que por su propia persona, por lo que éste representa: La represión, el autoritarismo, la impunidad, la inseguridad, entre otros muchos males; pero sobre todo, representa al sistema económico neoliberal que ha llevado a México a una crisis terrible de la que somos víctimas y que urge cambiar.
Los dos bloques de lucha contra la imposición de Peña, se han autodefinido como pacíficos, siendo sus instrumentos de lucha los encuadrados en las leyes constitucionales. Ambos tienen una agenda cargada de trabajo y cada día son más las personas que se suman a ambos bloques en pos de convencer a la máxima autoridad electoral para que invalide la elección, nombre Presidente interino y convoque a nuevas elecciones.
En estos momentos, Televisa se encuentra tomada pacíficamente por el movimiento # yo soy 132 y representantes de otras organizaciones integradas en bloque durante la Primera Convención Nacional Contra la Imposición, en San Salvador Atenco, la semana pasada. El domingo, el Movimiento Progresista y Morena, realizaron mesas informativas en todas las plazas de las capitales de los estados y el próximo domingo harán lo mismo en cientos de ciudades importantes del interior de la República.
Conforme pasa el tiempo, se consolidan las pruebas de las gravísimas fallas en que incurrió el IFE, los factores de distorsión de la voluntad popular: el papel de los medios electrónicos y las dudosas encuestas en la inducción indebida de tendencias, la insultante utilización de recursos económicos para la compra de votos, el origen opaco de dichos recursos y la sistemática negación del IFE a frenar anomalías durante las campañas.
Para evitar la imposición de EPN, es necesario que los miembros del TEPJF se ciñan a la letra y al espíritu de la Carta Magna y de las leyes electorales para actuar con altura de miras y sentido histórico, que operen para evitarle al país una nueva administración carente de legitimidad y una factura social de consecuencias impredecibles, ¿No cree Usted?

